En los últimos meses, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha intensificado los controles en espectáculos deportivos y culturales, logrando detectar a más de 100 deudores alimentarios morosos en menos de un año. Este fin de semana, la política de restricción de ingreso a personas inscriptas en el Registro Público de Alimentantes Morosos (RPAM) volvió a ponerse en práctica en estadios emblemáticos de la capital. Tres personas fueron identificadas en el partido entre Boca y Racing, mientras que otras dos resultaron detectadas durante los encuentros de San Lorenzo-Estudiantes de Río Cuarto y Vélez-River. Estas acciones forman parte de una estrategia sostenida por las autoridades porteñas para garantizar que quienes adeudan la cuota alimentaria no puedan acceder a actividades recreativas hasta cumplir con sus obligaciones legales.

La cifra total de personas restringidas ya asciende a 102 desde el inicio de los operativos en marzo del año pasado, tras la modificación de la Ley Nº 269 mediante la sanción de la Ley Nº 6.771 por la Legislatura de la Ciudad. En apenas dos semanas, se impidió el acceso a quince individuos en distintos eventos masivos, consolidando la iniciativa como una herramienta firme para promover el cumplimiento de los deberes parentales. La medida, que abarca tanto recitales como partidos de fútbol, se aplica en colaboración entre los Ministerios de Justicia y Seguridad porteños. El objetivo declarado es fortalecer el derecho alimentario de niños y adolescentes, priorizando el bienestar de los menores por encima del disfrute de espectáculos públicos.

Quienes figuran en el RPAM no pueden volver a ingresar a estadios o eventos culturales de gran convocatoria hasta que regularicen su situación ante la Justicia. Esta restricción responde a la convicción de que las actividades recreativas deben quedar en segundo plano frente a la responsabilidad de garantizar el sustento de los hijos. El ministro de Justicia de la Ciudad, Gabino Tapia, remarcó en declaraciones oficiales: “En la Ciudad las obligaciones se cumplen sin excepción. Y los chicos y adolescentes están en el centro de nuestras prioridades”. Además, Tapia subrayó que los operativos permiten visibilizar la problemática y estimular que los deudores regularicen su situación: “Lo que buscamos es que quien adeuda la cuota alimentaria, cumpla con esa obligación antes de destinar recursos a actividades recreativas”.